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¡Descubre cómo deducir los salarios de los administradores!

El Tribunal Supremo ha desestimado la discusión sobre la deducibilidad de los salarios de los administradores basándose en los principios de liberalidad y gasto contrario a la ley, siempre y cuando dichos salarios estén debidamente registrados y no se cuestionen los servicios prestados. Además, el tribunal reitera su desaprobación del abuso de la formalidad, especialmente en casos donde la entidad que paga tiene un único socio. Finalmente, el Tribunal Supremo rechaza las implicaciones fiscales de la teoría del vínculo, respaldada por la doctrina del TJUE.

Durante años, la Administración Tributaria ha cuestionado la deducibilidad de los salarios de los consejeros y administradores debido al incumplimiento total o parcial de los requisitos formales establecidos en la legislación mercantil en relación con estos salarios. La Administración ha basado su rechazo a la deducibilidad de estos gastos en los conceptos de liberalidad o gasto contrario a la ley, derivados de incumplimientos formales de la legislación mercantil aplicable. Este enfoque ha afectado a todos los salarios pagados a los mencionados consejeros y administradores, incluyendo los que resultan de sus funciones ejecutivas y no solo los que compensan sus funciones representativas y deliberativas. Cuando el consejero o administrador es un alto ejecutivo o realiza funciones ejecutivas, se ha entendido que la teoría del vínculo es aplicable, según la cual la relación laboral, si existe, queda absorbida por la mercantil.

El Tribunal Supremo ha decidido a favor de la deducibilidad de este tipo de salarios en un caso con las siguientes circunstancias:

Se trataba de salarios a empleados con una relación de alta dirección que habían sido nombrados consejeros de la empresa, por lo que la Inspección concluyó que era aplicable la teoría del vínculo.

Por lo tanto, aunque los salarios estaban validados, registrados y previstos en los estatutos sociales, como no se habían aprobado por la junta general de accionistas (y a pesar de que la entidad tenía un único socio y no se disputaba la realidad de los servicios), se consideró que los salarios no eran deducibles, incluyendo los que compensaban las funciones ejecutivas.

En concreto, en la sentencia del 27 de junio de 2023, el Tribunal Supremo establece la siguiente jurisprudencia (aplicable bajo la legislación mercantil y fiscal que rige el caso – en este último caso, artículo 14.1.e) de la Ley Consolidada del Impuesto sobre Sociedades -TRLIS- vigente para los ejercicios 2008 y 2010-):

Los salarios recibidos por los administradores de una entidad mercantil que estén registrados, validados y previstos en los estatutos de la sociedad no constituyen una liberalidad no deducible (artículo 14.1.e) TRLIS) por el hecho de que la relación que vincula a los receptores de los salarios con la empresa sea de naturaleza mercantil y que dichos salarios no hayan sido aprobados por la junta general, siempre que se pueda deducir de los estatutos el modo e importe de tal salario.

En el caso de que la sociedad esté compuesta por un único socio no es necesario cumplir con el requisito de la aprobación de los salarios de los administradores en la junta general, ya que se trata de un órgano inexistente para este tipo de sociedades, dado que en la sociedad unipersonal, el único socio ejerce las competencias de la junta general (artículo 15 de la Ley Consolidada de Sociedades de Capital).

Incluso en el caso de aceptar que este requisito previsto en la ley mercantil fuera legalmente exigible (para ejercicios posteriores a los analizados), su incumplimiento no puede llevar automáticamente a considerar como liberalidad el gasto correspondiente y la improcedencia de su deducibilidad.

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